trata de llenar tu boca con el sonido de mi nombre
Ernesto
Zaléz
1
traté mi boca llenar
con un nombre que se
volvió barro en mi lengua
estar allá es
descomponerse
estar aquí es llevar
una lápida a cuestas
del reino de ninguna
parte venimos
y hacia la grieta de
ninguna parte vamos
ya
no sé en qué fuego quemarme
arde en un descarnado
rostro la vergüenza
incompleto hogar que
abandona y se lleva el
muerto
en cenizas se
convierten sus gritos pájaros
ya no es
ni aquí
ni allá
es
en
cada palabra morirás
sin decirte
morirás
ni la sombra reconoce
su espanto
la nada es un
laberinto
allá
el olvido un
desierto aquí
cuando retornas
el cuerpo no pesa
ni allá ni aquí
los muertos andan bajo tierra a
caballo
estrellas saqué de mi
pecho
mi corazón se creyó
pluma
quise volver sobre mis huellas despegué hacia el cielo
como un globo
más
idioma que carne
escribí/borré/corregí/renací/callé
¿sin
las palabras qué quedaría de mí?
2
el ave no está
engañó a madre y partió
si no llevara en mis
manos el fantasma mis libros no
existieran
si sus jaulas no
salieran de mis ojos ella no
llorara frente a la puerta
si en mis pulmones no
naciera el fuego
algún amor me quedaría en la tierra
si no llevara en mi
garganta la herida
la voz no me saldría hedionda
traté de llenar el
nombre con el sonido de mi boca
¿qué
quedaría de mí sin las páginas apestando a quebranto?
3
en el cielo mi padre
dibuja un avión mago y chamán
un pálido tigre se
oculta
en mi cuaderno de infancia
sus rayas salen de la
página
jamás el negro ha sido tan luminoso
la noche me dispara un
leopardo jamás el
amarillo ha sido tan oscuro
aquí la calle es un
campo repleto de minas
bajo el asfalto y la acera explota el recuerdo
allá la calle es un
libro cerrado
arrinconado muerto
sus dedos no pesan empujan a los príncipes
idos a planear sin él
el ancla se cubre de
óxido ligero va el
muerto sin
bandada
el calor es la
trampa
se queman sus naves afuera
me pierdo en sus
velas
mis ojos vidrían
la memoria se acaricia
en el viento de
brasas se hizo otro traje para volver
el muerto
tras una imagen borrosa
se esconde
en la calle del
trueno
recostado en el lomo del ángel
sin ritmo
entre el tambor y el
manantial
va el muerto
la mar
abierta es la entrada a la madre
retorno
al vientre
en sus manos de muerto
el dolor despertó un
geranio
un lirio
un girasol
no quiere volver a
morir irse sin nombre otra
vez no quiere
presiente el
torbellino se
agitan los santos
el caparazón que le ha
dado la herida se cae volver a la pureza
desea
desaparecer
del verbo
tratar de llenar su
boca con ningún nombre ruega
estar allá es
pudrirse acercarse es no
tener tumba como él
aquí
todos han muerto.
(2019)
Cada vez que lo lea,pensaré: ¡maravilloso!
ResponderBorrarGracias Flaco. Abrazo inmenso.
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