I



En la ciudad de donde vengo
la lluvia es un milagro
y llorar es verdaderamente llorar
aquí la lluvia es un lugar común
un cliché
y el sol nunca se da por aludido.

Antes de partir de allá
alguien me dijo que me cuidara
  de la tristeza que brota de los muros
y de las calles de esta ciudad.

Con mi costa en los hombros
decidido a resistir
lloraré solo cuando regrese
bajo el manto del ángel negro más bello del mundo.

Por momentos

dejaré que en esta ciudad de grandes charcos
y pies mojados
el cielo lo haga por mí.

(De la plaquette inédita "Siempre tendremos París" (2016)

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