La Niña Escondida


cuando tenía nueve años
me perdí en las llanuras blancas de la página,

la primera palabra dibujó el montículo,
la segunda el cactus
y así sucesivamente,

detrás de ellas
una niña pequeña se ocultó
me invitó a jugar,
decía trabalenguas complicados
que poco a poco empezaron a confundirme,

hasta ahora no he podido ver su rostro

apenas su sombra detrás de la puerta

de tanto buscarla
me agoté,

antes de que mis ojos
se cerrarán por el cansancio
ella me besó la frente, el pecho y las manos,
comenzó a cantarme
en un idioma desconocido
y conocido a la vez,

lleva velo
y el tacto de sus labios no es ni frio ni caliente,

desde ese día
me muevo en un territorio extraño,

en la suerte de mi condición de anfibio
sonrío
entre el vuelo y el aterrizaje
sigo buscándola,

para descifrar la canción
convertir el desierto en bosque
y así poder encontrarme.

(Del Libro "Por los caminos de Nairobi", 2016)

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