Rata no ratón de biblioteca


El ratón hurga con sus narices los olores de la sala
la rata se echa un peo & espera las reacciones para estallar la risa.

El ratón saluda a todos los habitantes del vacío
&la rata aguza el oído pa` coger unos datos
de un parley que no jugará por limpio.

Los ratones sienten culpa
& las ratas no lo piensan dos veces pa doblar un Ramos Sucre
& encaletárselo como si fuera un 38.

Los ratoncitos bibliofílicos
librofílicos
llenan sus mañanas
o sus tardes con el silencio de la sala
para que mamá & el mundo digan
“¿tú sabes quien lee? Ese carajito”
las ratas le entregamos el peso del cuerpo a la desidia
pateamos las sillas incómodas de tanta abulia
& nos sentamos en el piso
a prender un marlboro con las cucarachas fumadoras.

Los ratones no despegan sus ojos infelices
de las hojas de su cuaderno igual de infeliz
las ratas nos buceamos a la encargada del pantalón verde
& nos imaginamos que mordemos sus pezones
mientras estallamos sobre la mesa en un orgasmo místico.

Los ratones vienen con regularidad,
son amigos de todos
las ratas venimos pa` evitar que
Le Chat ennuyè nos atrape.

No podría ser nunca un ratón de biblioteca
soy una rata que se distrae de la calle
& entra
pa´ drogarse con olores viejos
& sacudirte
siempre por primera vez
                                         
Todos los estantes.

 (Del Libro "El Beso del Erizo" 2015)


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