XII solo diré movimiento



adentro

mi cuerpo estático no es un planeta, pero casi
dentro transita la sangre en las arterias
músculos se estiran y se encogen
flujos gástricos viajan
el agua forja su armadura
y los órganos nunca descansan
un corazón marcando el paso
unos pulmones conjugando un verbo amnésico
mi cuerpo estático es una estrella

afuera

autos van y vienen
con gente adentro
queriendo llegar
queriendo irse
buscando
siempre buscando:
el beso
el abrazo
el oído
la piel
el ojo
la nariz
la boca
que los confirme,


(hay quienes lanzan la piedra en el estanque y esperan
hay quienes no saben a dónde se han ido las piedras)


arriba

el día se transforma en noche y la noche en día

manijas taladran nubes que llueven estrellas
millones de galaxias sin nombrar y sin mostrar su nacimiento
planetas vagabundeando su alegría
tejiendo una memoria que todavía no alcanzamos
cometas y asteroides danzando en su vasto océano cósmico
devenir oscuro al que no asistimos


abajo

las grietas de una piel quejándose
vibración tectónica de una madre perdonando
epidermis que sangra y late un pasado
que nos estalla en la cara y en los dedos

aquí

el instante da su salto invisible
hacia la nada y el todo

me muevo y giro
todo baila en mí y a mi alrededor
mi cuerpo firma su entelequia afuera
sobre los pliegues de una sábana gastada
donde otros duermen


solo diré movimiento

mis labios ascienden cuando la pienso respirando bajo el mandato de otro cielo

beso que no amanece todavía, vida que huye en dos miradas que se buscan.

(Del Libro de poemas "Autismo Santo", 2015)

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