Decreto oficial #
1257
El dictador decreta siete días de duelo nacional por la repentina muerte
de su corbata más antigua y preciada. Un ejemplar marrón y con pintas verdes
que le había sido fiel desde su primer discurso como candidato a alcalde del
pueblo en sus años mozos. Desconcertado, el pobre dictador nunca entendió por
qué Jacinta-así la llamaba en homenaje a su madre muerta hacía unos años-había
decidido ahorcarse a sí misma en un esfuerzo desesperado por salir del cuello
del hombre más despreciable del mundo.
Extraña muerte
Adolescente muere con todos los órganos ahogados porque el paraguas que
su mamá le dio no fue suficiente para detener la lluvia que se le instaló en el
corazón luego de la pérdida de su primer amor.
Un clasificado poco
ortodoxo
Al señor Lorenzo Guarecuco (q.e.p.d) se le salieron los ojos un jueves
santo antes de dormir. Volamos por ciudades remotas a ver mundo, pero cuando
decidimos volver a sus cuencas nos encontramos con la noticia de que el pobre
viejo había muerto por un golpe que se dio en la cabeza al tropezarse con una
silla y luego con la batea de su casa. Es difícil acostumbrarse a la oscuridad.
Desde entonces vagamos por ahí en busca de algún interesado en un par de ojos
viejos y experimentados que quieren reencontrarse con la vida común y apacible
de los campos. Números de contacto: 000000000543 ; 1111111111789 y
00000000000287.
(Del Libro de relatos "El vestidor de Santa Bárbara" (2014)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario