Querido mío
levántate y anda por la superficie del sol
eres un brahmán
tus pies jamás
se han quemado
confía en ti
lo primero es
saberse perdido
y ya tú tienes
eones buscándote.
Sigue otra
estrella Querido mío
orbita sobre tu
propio eje
rotación
perpetua hasta el cansancio,
levántate del
piso
que el conteo
está cerca de 8,
nadie más que tú
lo sabe querido.
El
agua fría es mejor para aliviar el dolor.
El
agua fría es mejor para sacar en estampida a los fantasmas del cuarto.
Liwin, Levántate y
anda
que las palabras
de la tribu ya no son secreto para ti
el mensaje
cifrado de los charcos a mediodía
cuenta junto a
las grietas que las supernovas comenzarán una nueva religión
de la cual tú
serás el primer bautizado.
Levántate que el
réferi fue a beberse un café con el entrenador de tu adversario
la vida siempre
ha estado detrás de las palabras
y la muerte delante.
Querido mío,
todos sabemos
que desde el piso se ve mejor el cielo en medianoche,
pero de
madrugada hace frío y toca guardar el cuerpo de un resfriado.
Hormigas mías,
no adoren tanto
a este cuaderno nuevo
las asesinaré en
cada trazo de este poema,
y luego de él no
habrá nadie para su funeral.
Sombra
inclemente
deja el acoso,
oscuridad
imantada
deja el abuso de confianza.
Levántate y anda
Liwin
dile a tu
reflejo en los vidrios de los carros:
“mi frente no es más que un nido
de
nubes encapotadas
mi
frente está de espaldas al sol”
15 golpes al cielo
y nadie te
agradece
15 muertes breves
y nadie te alienta
15 mordidas a la eternidad
y nadie te
levantó un altar en el desierto.
Te tocó salir a
la calle cabizbajo
como un perro
abandonado en alguna azotea del DF
sabiendo que eso
no bastaba,
que el amor no
estaba ahí
que el amor se
te había ido hace rato.
Querido levántate y anda
deja la
lloradera,
el lechuzón
orejudo te mira insomne
no quiere que se
te hinchen los ojos
el lechuzón te
dice bajito el nombre de tu amante
y tu casi no lo escuchas.
Lechuzón de ojos
pelaos
que vigila tu
poesía
alerta a los que
quieren enjaularla.
Levántate
te dije
sobre tus
hombros puede caer un peso más grande y tú lo sabes
sal a la calle y
deja que anden solos tus pies de dragón
aquí nadie agradece la lluvia,
allá
hincados sobre
las piedras se la pedimos a San Judas Tadeo
el de los
imposibles.
Sécate las
lágrimas y lávate la cara si quieres salir
que nadie te vea tan roto
que de esquinas
para despedirse ya está lleno tu corazón.
Un gitano debe
llegar a Ankara a entregar sus huesos.
Recoge tus cosas
antes de salir que el silencio está a punto de llegar
anda duro y
cierra la puerta
dile a mami querido mío
que nadie hable
de ti en tu ausencia
si no te ha
visto en el altar de alguno de tus amigos
que tú, ella y
yo nos llevaremos a la tumba el secreto
de las casas
solas
y los edificios
abandonados.
(Del Libro "Quisiera haber nacido superhéroe", 2016)
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